Regreso a la Alcalá de Cervantes
Regresamos de nuestro viaje en el tiempo a la Alcalá de Cervantes.
.

La actividad cultural gratuita comenzó en las antiguas murallas de la ciudad. Allí nuestro Presidente realizó la presentación y aprovechó para hacer la entrega de nuevas insignias honoríficas a los socios ordinarios que cumplían 10 años con ADCHE.
.

Tras cruzar la famosa “Puerta de Madrid” entramos en el centro histórico, donde nos esperaban dos personajes cervantinos que nos trasladaron a la época del Quijote.
.

La ciudad estaba además en plena “Semana Cervatina”, celebrando un año más el nacimiento de nuestro escritor más universal. La “Calle Mayor” vestía sus mejores galas.
.

Gracias al buen humor de nuestros dos actores, que nos hacían entrar una y otra vez en su juego, la visita guiada resultó de lo más simpática.
.

La “Plaza Cervantes” también rebosaba alegría y color en la celebración cervantina. Numerosos puestos de época, con todo tipo de artesanía, amenizaban el paseo.
.

Poco a poco nos fuimos acercando hasta la célebre Universidad de Alcalá de Henares. Comenzamos en la “Antigua Hospedería de Estudiantes”, donde nos explicaron muchos aspectos de la vida cotidiana estudiantil.
.

Allí también visitamos la “Sala Histórica de la Sociedad de Condueños”, en la que pudimos ver interesantes obras pictóricas y libros antiguos.
.

La fachada de la Universidad nos impresionó. También su capilla y la tumba monumental del Cardenal Cisneros, fundador y gran promotor de la Universidad de Alcalá.
.

El interior del complejo universitario no se quedaba atrás. Numerosos patios de estilo renacentista se sucedían, compitiendo en belleza.
.

Pero la joya de la corona, sin lugar a dudas, es el “Gran Aula Magna”, el mejor salón de actos para la defensa de las tesis doctorales y donde actualmente se entrega el prestigioso premio Cervantes.
.

Ya por la tarde, aprovechamos para recorrer el “Mercado Cervantino”.
.

En él nos esperaban músicos, bailarinas, puestos artesanales y comida al estilo medieval.
.

El broche final del día lo pusimos en el campamento medieval.
.

Allí nos esperaba el espectáculo de las Justas Medievales. Desde las primeras filas nos preparamos para disfrutar del torneo.
.

Juegos de habilidad, bailarinas con fuego, el público estaba entregado a la causa.
.

Cada facción animaba enérgicamente a su caballero. El nuestro era Arturo, del equipo blanco. Un poco tramposo y desleal, pero nuestro caballero al fin y al cabo. Tuvo nuestro apoyo hasta el final.
Y así terminaba un fantástico día que nos trasladó, como en pocas visitas guiadas, a la época que estábamos estudiando.
.

¡Gracias a todos los que lo hicieron posible!
¡Nos vemos en la siguiente!












